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Tecnología

Investigadores estadounidenses desarrollan batería orgánica basada en glucosa y vitamina B2

Científicos en Estados Unidos crearon una innovadora batería que genera electricidad utilizando procesos biológicos similares al metabolismo humano, empleando glucosa y riboflavina.

Redacción El Emisario
Foto: xataka.com.mx

Un equipo de investigadores en Estados Unidos ha logrado desarrollar una tecnología de almacenamiento energético inspirada en el metabolismo humano, la cual utiliza glucosa y vitamina B2, también conocida como riboflavina, para generar electricidad. Este avance científico marca un hito en la búsqueda de fuentes de energía más sostenibles y biocompatibles, alejándose de los materiales tóxicos o metales pesados que caracterizan a las baterías convencionales de iones de litio.

A diferencia de las celdas de energía tradicionales, que dependen de componentes químicos sintéticos y a menudo contaminantes, este prototipo aprovecha la capacidad de estas sustancias orgánicas para facilitar reacciones de transferencia de electrones. Al oxidar la glucosa, el sistema libera energía que es capturada y almacenada, emulando la manera en que las células vivas obtienen energía de los nutrientes. Esta aproximación técnica abre la puerta a dispositivos que podrían integrarse de forma más segura en entornos biológicos o electrónicos de consumo.

El diseño de esta batería destaca por su capacidad de operar en condiciones menos extremas, reduciendo significativamente el riesgo de sobrecalentamiento o fugas químicas. Aunque el proyecto se encuentra actualmente en una fase de desarrollo y optimización de laboratorio, los especialistas detrás del hallazgo sugieren que el escalamiento de esta tecnología podría transformar el mercado de la electrónica portátil y los dispositivos médicos implantables. La eficiencia del proceso depende estrechamente de la estabilidad de la vitamina B2 como mediador electroquímico.

Este desarrollo científico es visto con interés en México por académicos vinculados al desarrollo de nuevas energías y al sector de la salud, quienes observan en este tipo de innovaciones una oportunidad para futuras colaboraciones internacionales. Si bien el dispositivo aún no está listo para su comercialización masiva, la comunidad científica internacional ha reconocido la viabilidad de utilizar moléculas biológicas como sustitutos de electrodos inorgánicos. Se espera que en los próximos años, los avances en la síntesis de estos componentes permitan una mayor densidad energética para aplicaciones prácticas en la vida cotidiana.

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